Hay una situación bastante habitual durante una reforma.

Quitamos los muebles.

Retiramos el suelo.

Abrimos parte de las paredes.

Desmontamos la cocina.

Reformamos los baños.

Y alguien pregunta:

“¿Ya que tenemos la casa abierta, cambiamos también toda la electricidad?”

La respuesta fácil sería decir que sí.

La respuesta correcta es:

depende del estado y características de la instalación.

Una instalación no necesita sustituirse automáticamente porque una vivienda tenga 30, 40 o 50 años.

Puede haber sido renovada posteriormente.

Puede haberse actualizado parcialmente.

O puede conservar elementos antiguos que merecen una revisión seria.

Por eso no utilizaría únicamente la edad de la vivienda para tomar la decisión.

Utilizaría una combinación de:

antigüedad + estado + protecciones + necesidades actuales + alcance de la reforma.

Y, sobre todo, una valoración realizada por un profesional competente.


Tabla de contenidos

  1. La edad de la vivienda no basta
  2. Primero mira el cuadro eléctrico
  3. Las señales que no deberías ignorar
  4. ¿Qué hay detrás de los enchufes?
  5. La importancia de la toma de tierra
  6. Por qué una casa actual necesita otra planificación
  7. Qué circuitos existen en una vivienda actual
  8. Cocina: donde más se nota el cambio
  9. Baños y electricidad
  10. Cambiar solo una parte o toda la instalación
  11. Por qué una reforma integral puede ser el mejor momento
  12. Qué implica renovar la instalación
  13. Errores que evitaría
  14. Qué preguntaría al electricista
  15. Qué decidir antes de cerrar las paredes
Cuándo cambiar la instalación eléctrica de una vivienda

Una casa de 50 años no tiene necesariamente una instalación eléctrica de 50 años

Este es el primer error que evitaría.

Supongamos que compras un piso construido en 1975.

Podría conservar gran parte de su instalación original.

Pero también podría haberse realizado una reforma completa en 2008.

O quizá se renovó únicamente la cocina.

Después el baño.

Más tarde se cambió el cuadro.

Y el resto permaneció igual.

Ahora tienes una instalación formada por distintas generaciones.

Por eso preguntaría:

  • ¿cuándo se hizo la última reforma eléctrica?
  • ¿fue completa o parcial?
  • ¿existe documentación?
  • ¿qué circuitos se renovaron?
  • ¿qué partes permanecen antiguas?
  • ¿qué protecciones existen actualmente?

La fecha de construcción sirve como pista.

No como diagnóstico.

De hecho, España tuvo un reglamento electrotécnico anterior desde 1973 y el REBT actualmente vigente fue aprobado mediante el Real Decreto 842/2002. Esto ayuda a entender por qué instalaciones ejecutadas en épocas distintas pueden responder a requisitos y diseños diferentes. BOE


Empezaría la inspección por un lugar poco atractivo: el cuadro eléctrico

La cocina suele llevarse toda la atención durante una reforma.

Yo dedicaría antes unos minutos al cuadro.

No para diagnosticarlo por nuestra cuenta, sino porque puede aportar información sobre cómo está organizada la instalación.

Un profesional podrá comprobar:

protecciones existentes,

estado del cuadro,

número y distribución de circuitos,

adecuación de los dispositivos,

y su correspondencia con la instalación real.

El REBT dedica instrucciones específicas tanto a los dispositivos generales e individuales de mando y protección como a la protección frente a sobreintensidades, sobretensiones y contactos directos e indirectos. Ministerio de Industria y Turismo

Un cuadro aparentemente moderno tampoco garantiza que toda la instalación detrás de las paredes lo sea.

Puede haber sido sustituido sin renovar todo el cableado.

Por eso es solo el comienzo de la revisión.

Cuadro eléctrico antiguo y cuadro eléctrico moderno vivienda

Hay señales que deberían hacerte pedir una revisión

Aquí distinguiría entre dos cosas.

Una instalación antigua.

Y una instalación que está mostrando problemas.

No son necesariamente lo mismo.

Hay situaciones que justifican consultar a un profesional, especialmente si aparecen de manera repetida:

protecciones que disparan frecuentemente,

enchufes o mecanismos que se calientan,

olor anormal asociado a mecanismos o instalación,

marcas de sobrecalentamiento,

enchufes deteriorados o sueltos,

problemas recurrentes al utilizar varios aparatos,

reparaciones eléctricas improvisadas,

o cualquier comportamiento eléctrico anormal.

No intentaría averiguar la causa desmontando mecanismos por mi cuenta.

Un problema puede estar en:

el aparato,

la conexión,

el circuito,

una protección

o en otra parte de la instalación.

Si existe calentamiento anormal, olor a quemado, humo, chispas u otra señal potencialmente peligrosa, la prioridad no es continuar utilizando el punto hasta “ver si vuelve a pasar”, sino dejar de utilizarlo y solicitar una revisión profesional.

Señales de instalación eléctrica que necesita revisión

Lo importante está precisamente donde no puedes verlo

Cambiar interruptores y enchufes puede transformar visualmente una vivienda.

Pero un mecanismo nuevo no convierte automáticamente en nueva la instalación que existe detrás.

Durante una reforma puede ser necesario comprobar:

  • conductores;
  • canalizaciones;
  • cajas;
  • conexiones;
  • circuitos;
  • protecciones;
  • puesta a tierra.

La normativa actual contiene prescripciones específicas para instalaciones interiores, sistemas de instalación, tubos y canales protectores y protecciones eléctricas. BOE

Por eso una valoración profesional no debería quedarse en:

“Los enchufes parecen viejos.”

Hay que conocer el conjunto.


La toma de tierra no es un detalle opcional

Una de las cuestiones importantes que debe comprobarse en instalaciones antiguas es la existencia y continuidad adecuada de los conductores de protección.

La guía oficial de la ITC-BT-26 establece que los conductores de protección acompañan a los conductores activos en los circuitos de la vivienda hasta los puntos de utilización. También especifica que elementos como tuberías de agua, gas, calefacción o desagües no pueden utilizarse como conductores de tierra. Ministerio de Industria y Turismo

Esto es especialmente interesante en viviendas antiguas porque pueden existir modificaciones realizadas a lo largo de décadas.

No intentaría verificarlo visualmente desde un enchufe.

Es precisamente uno de los puntos que debe comprobar un profesional mediante la revisión correspondiente.


Aunque funcione, una instalación puede haberse quedado pequeña para la forma en que vivimos

Piensa en una vivienda de hace varias décadas.

Ahora piensa en todo lo que conectamos actualmente:

televisor,

router,

ordenadores,

monitores,

cargadores,

lavadora,

lavavajillas,

horno,

microondas,

vitrocerámica o inducción,

frigorífico,

cafetera,

pequeños electrodomésticos,

aire acondicionado,

secadora,

aspirador,

robot de limpieza,

etc.

No significa que todos funcionen simultáneamente.

Pero nuestra relación con la electricidad ha cambiado.

Una señal muy sencilla de una instalación mal adaptada al uso cotidiano es acabar resolviendo habitaciones enteras mediante:

regleta conectada a otra regleta y alargadores permanentes.

No porque una regleta sea por sí misma prueba de una instalación defectuosa.

Sino porque quizá nos está diciendo:

esta habitación no tiene suficientes puntos donde realmente los necesitamos.

Una reforma es una oportunidad para dejar de diseñar la electricidad alrededor de dónde estaban los muebles del propietario anterior.

Planificar enchufes durante reforma de vivienda

Una instalación actual no es simplemente “un cable que recorre la casa”

La ITC-BT-25 del REBT establece circuitos independientes para diferentes usos en la electrificación básica de las viviendas.

Entre ellos se encuentran:

C1: iluminación.

C2: tomas de corriente de uso general y frigorífico.

C3: cocina y horno.

C4: lavadora, lavavajillas y termo eléctrico.

C5: tomas de los cuartos de baño y bases auxiliares de cocina. BOE

Además, el reglamento contempla situaciones de electrificación elevada cuando existen mayores necesidades, como determinados sistemas eléctricos de calefacción, aire acondicionado, automatización, gestión energética, seguridad, recarga de vehículo eléctrico en viviendas unifamiliares u otras circunstancias previstas reglamentariamente. BOE

Esto ayuda a entender por qué, cuando reformamos una vivienda antigua, no deberíamos plantear la electricidad únicamente como:

“Añadimos tres enchufes más.”

Puede ser necesario estudiar cómo está organizada toda la instalación.


La cocina suele revelar rápidamente si la instalación está preparada

Pocas habitaciones concentran tantos equipos eléctricos.

Podemos tener:

horno,

placa,

frigorífico,

lavavajillas,

microondas,

campana,

cafetera,

tostadora,

robot de cocina,

pequeños electrodomésticos

y, en algunas viviendas, lavadora o termo.

Precisamente por eso el REBT diferencia circuitos específicos para determinados usos de cocina y electrodomésticos. BOE

Si vas a realizar una reforma de cocina, no decidiría únicamente:

dónde van los muebles.

Antes cerraría también:

dónde estarán los electrodomésticos y qué necesidades eléctricas tendrá cada zona.

Mover posteriormente un horno no es igual que mover una cafetera.

Instalación eléctrica de cocina durante una reforma

En el baño no decidiría la electricidad copiando la del baño anterior

Agua y electricidad requieren especial atención.

El REBT dispone de una instrucción específica, la ITC-BT-27, para locales que contienen bañera o ducha. Ministerio de Industria y Turismo

Esto significa que no podemos decidir libremente colocar mecanismos o equipos eléctricos donde resulte más cómodo visualmente.

Durante una reforma de baño, las posiciones deben plantearse respetando las condiciones reglamentarias correspondientes.

Por eso:

“Ponemos el enchufe justo aquí porque me viene bien para el secador”

no debería ser la única consideración.

Primero hay que comprobar que esa ubicación es adecuada.


¿Hay que cambiar toda la instalación o puede renovarse solo una parte?

No existe una respuesta válida para todas las viviendas.

Podemos encontrarnos con:

INSTALACIÓN RECIENTE Y DOCUMENTADA

Quizá solo sea necesario adaptarla a la nueva distribución.

INSTALACIÓN REFORMADA PARCIALMENTE

Habrá que identificar exactamente qué partes son nuevas y cuáles permanecen anteriores.

INSTALACIÓN ANTIGUA CON NECESIDADES ACTUALES MUY DIFERENTES

Puede tener sentido estudiar una renovación más profunda.

INSTALACIÓN CON DEFICIENCIAS

La prioridad será determinar qué necesita corregirse para disponer de una instalación adecuada.

La decisión debería tomarse después de revisar, no antes.

Esto evita dos errores opuestos:

cambiar una instalación completa innecesariamente,

o conservar partes problemáticas simplemente para ahorrar durante la obra.


Una reforma integral puede ser el momento más lógico para hacerlo

Imagina dos escenarios.

ESCENARIO A

La casa está completamente terminada.

Suelo nuevo.

Paredes pintadas.

Cocina montada.

Muebles colocados.

Ahora decides renovar una instalación empotrada.

ESCENARIO B

La vivienda está vacía.

Se están retirando revestimientos.

Habrá trabajos de albañilería.

La cocina está desmontada.

Las paredes van a pintarse.

Es evidente por qué el segundo escenario puede facilitar determinados trabajos.

No significa que debamos cambiar la instalación porque “ya que estamos...”.

Significa que, si la revisión indica que conviene renovarla, realizarla coordinadamente con una reforma puede evitar rehacer posteriormente acabados.

Es exactamente la filosofía que aplicábamos al explicar qué incluye una reforma integral: las instalaciones deben decidirse antes de cerrar y terminar la vivienda.

Renovar instalación eléctrica durante reforma integral

¿Qué implica cambiar la instalación eléctrica de una vivienda?

Aquí evitaría pensar únicamente en “cambiar cables”.

Dependiendo de lo que determine el proyecto o la revisión profesional, una renovación puede afectar a:

cuadro eléctrico,

protecciones,

circuitos,

conductores,

canalizaciones,

cajas,

enchufes,

interruptores,

puntos de iluminación,

puesta a tierra y conductores de protección,

además de la adaptación a las necesidades de cocina, baños, climatización y otros equipos.

La instalación debe ajustarse al REBT y a las instrucciones técnicas que correspondan. BOE

Y aquí aparece un detalle importante para presupuestos:

“Renovación de instalación eléctrica” debería estar suficientemente detallado.

¿Cuántos puntos?

¿Qué circuitos?

¿Qué mecanismos?

¿Qué trabajos de albañilería incluye?

¿Qué queda preparado pero sin luminaria?

¿Qué documentación corresponde?

Cuanto más definida esté la partida, más fácil será comparar ofertas.


No elegiría los enchufes mirando únicamente un plano vacío

Hay una técnica muy sencilla.

Antes de cerrar definitivamente la planificación, colocaría mentalmente los muebles.

Cama.

Mesillas.

Sofá.

Televisión.

Mesa.

Escritorio.

Robot aspirador.

Router.

Electrodomésticos.

Después preguntaría:

¿Dónde necesitaré electricidad realmente?

Porque un enchufe perfectamente instalado detrás de un armario es bastante menos útil.

Y una pared con cuatro mecanismos en un lugar donde nunca conectaremos nada tampoco aporta demasiado.

La electricidad debe diseñarse alrededor de cómo utilizaremos la vivienda.


Cinco errores que evitaría durante una reforma eléctrica

1. Cambiar solamente los mecanismos para que todo parezca nuevo

Puede mejorar la estética.

No nos dice cómo está el resto.

2. Copiar exactamente la distribución eléctrica anterior

Nuestra forma de vivir puede haber cambiado completamente.

3. Decidir la cocina antes de decidir sus equipos

Instalaciones y mobiliario deben coordinarse.

4. Olvidar climatización y necesidades futuras

Después puede obligarnos a intervenir sobre acabados terminados.

5. Intentar resolver problemas eléctricos mediante bricolaje

En una reforma, la instalación debe ser ejecutada y documentada conforme a la normativa y por los profesionales que correspondan. El REBT regula la ejecución y puesta en servicio de las instalaciones de baja tensión. BOE


Estas son las preguntas que llevaría preparadas al electricista

No hace falta entender electricidad para hacer buenas preguntas.

Yo llevaría estas:

¿Qué antigüedad aproximada tiene la instalación existente?

¿Qué partes parecen haber sido renovadas anteriormente?

¿Qué partes recomienda sustituir y por qué?

¿Las protecciones existentes son adecuadas?

¿Cómo está organizada actualmente por circuitos?

¿La puesta a tierra y los conductores de protección son adecuados?

¿Qué necesidades nuevas genera nuestra cocina?

¿Qué debemos prever para climatización?

¿Necesitamos más puntos eléctricos por nuestra distribución?

¿Qué obra de albañilería requiere la renovación?

¿Qué mecanismos están incluidos?

¿Qué documentación recibiremos al terminar?

Una explicación profesional debería permitirte comprender qué problema está resolviendo cada intervención, aunque no conozcas los detalles técnicos.

Qué preguntar al electricista antes de reformar

Antes de cerrar las paredes, haría una última vuelta por la casa

No miraría los cables.

Miraría mi vida cotidiana.

Me pondría junto a la cama.

¿Dónde cargaré el móvil?

Me sentaría imaginariamente en el sofá.

¿Dónde estarán televisión, router y lámparas?

Entraría en la cocina.

¿Dónde van exactamente los electrodomésticos?

Me sentaría en el escritorio.

¿Tengo suficientes conexiones?

Miraría hacia el futuro.

¿Habrá aire acondicionado? ¿Persianas motorizadas? ¿Más equipos? ¿Un vehículo eléctrico si se trata de una vivienda donde pueda ser relevante?

Y después pediría al profesional que traduzca esas necesidades a una instalación correctamente diseñada.

Porque cambiar la instalación eléctrica de una vivienda no debería consistir en llenar la casa de enchufes.

Ni en sustituir cables únicamente porque sean antiguos.

Ni en conservarlos únicamente porque todavía funcionan.

La decisión debería responder a tres preguntas:

¿Es adecuada y segura la instalación existente?
¿Responde a las necesidades actuales de la vivienda?
¿Estamos en un momento en el que tiene sentido intervenir?

Si las tres apuntan hacia una renovación, una reforma integral puede ser una excelente oportunidad para hacerla antes de que paredes, techos, cocina y acabados vuelvan a cerrarse.

Y si no sabemos responder a la primera, ahí es donde empieza todo:

con una revisión profesional, no con una suposición basada únicamente en la edad de la casa.

Instalación eléctrica nueva después de reforma de vivienda