¿Qué es una reforma integral?

Una reforma integral es una renovación profunda de una vivienda que afecta a varias de sus áreas principales.

A diferencia de una pequeña reforma centrada en una habitación concreta, una reforma integral puede incluir cambios en la distribución, renovación de instalaciones eléctricas y de fontanería, sustitución de suelos, carpintería, cocina, baños, pintura, iluminación y aislamiento.

El objetivo suele ser adaptar una vivienda antigua a las necesidades actuales, mejorar su eficiencia o transformar completamente su distribución y estética.


¿Qué suele incluir una reforma integral?

No todas las reformas integrales incluyen exactamente los mismos trabajos, pero normalmente pueden intervenir diferentes gremios.

Entre los trabajos más habituales encontramos:

  • Demoliciones y retirada de elementos existentes.
  • Redistribución de habitaciones.
  • Albañilería.
  • Instalación eléctrica.
  • Fontanería.
  • Renovación de baños.
  • Reforma de cocina.
  • Sustitución de suelos.
  • Falsos techos.
  • Carpintería interior.
  • Ventanas.
  • Pintura.
  • Iluminación.
  • Climatización.
  • Aislamiento térmico y acústico.

Por este motivo es especialmente importante realizar una buena planificación antes de comenzar las obras.


Cómo planificar una reforma integral

Define qué quieres conseguir

Antes de solicitar presupuestos conviene identificar cuáles son los principales problemas de la vivienda.

Puede tratarse de una distribución poco práctica, instalaciones antiguas, falta de almacenamiento, poca iluminación, problemas de aislamiento o simplemente una estética que ya no encaja con tus necesidades.

Cuanto más claro esté el objetivo, más sencillo será definir el proyecto.

Establece un presupuesto máximo

Determinar cuánto puedes invertir ayuda a priorizar las actuaciones.

Además del presupuesto de obra, es recomendable reservar un margen para posibles imprevistos.

En viviendas antiguas pueden aparecer problemas que no eran visibles antes de comenzar las demoliciones.

Decide qué elementos quieres conservar

No siempre es necesario sustituir todo.

Puertas, pavimentos, muebles, sanitarios o elementos arquitectónicos pueden integrarse dentro del nuevo diseño si se encuentran en buen estado.


¿En qué orden se realiza una reforma integral?

Aunque cada proyecto es diferente, una reforma normalmente sigue un orden parecido:

1. Proyecto y planificación

Se define distribución, diseño, instalaciones y materiales.

2. Demoliciones

Se eliminan tabiques, revestimientos, instalaciones o elementos que se van a sustituir.

3. Albañilería

Se construyen nuevos tabiques y se preparan paredes y espacios.

4. Instalaciones

Se renuevan electricidad, fontanería, climatización o telecomunicaciones.

5. Revestimientos

Se instalan azulejos, pavimentos y otros acabados.

6. Carpintería

Puertas, ventanas, armarios y elementos de madera.

7. Cocina y baños

Se instalan muebles, sanitarios, griferías y equipamiento.

8. Pintura y acabados

Es una de las últimas fases antes de realizar la limpieza final.


¿Cuánto cuesta una reforma integral?

El precio depende de numerosos factores.

Entre ellos:

  • metros cuadrados de la vivienda;
  • estado actual;
  • calidad de los materiales;
  • número de baños;
  • tamaño de la cocina;
  • renovación de instalaciones;
  • modificaciones estructurales;
  • carpintería;
  • ciudad;
  • complejidad del proyecto.

Por este motivo, utilizar únicamente un precio por metro cuadrado puede servir como orientación inicial, pero no permite conocer con precisión cuánto costará una reforma concreta.

En nuestro apartado de precios y presupuestos de reformas analizamos estos costes con mayor detalle.


¿Cuánto tiempo puede durar?

Una reforma integral puede durar desde varias semanas hasta varios meses.

La duración estará condicionada por el tamaño de la vivienda, la complejidad de los trabajos y la coordinación de los diferentes profesionales.

Tener definidos los materiales antes de comenzar puede evitar muchos retrasos.


Permisos necesarios para una reforma

Los permisos dependen del tipo de actuación y de la normativa del municipio.

Una pequeña renovación puede requerir únicamente una comunicación, mientras que modificaciones importantes pueden necesitar licencia o proyecto técnico.

Antes de comenzar cualquier obra es recomendable comprobar los requisitos correspondientes.


Errores frecuentes al reformar una vivienda

Elegir únicamente por precio

El presupuesto más barato no siempre es el más conveniente.

Conviene analizar qué incluye exactamente cada propuesta.

Cambiar decisiones durante la obra

Modificar materiales, instalaciones o distribución una vez iniciados los trabajos puede aumentar costes y retrasar la reforma.

No reservar dinero para imprevistos

Especialmente importante en viviendas antiguas.

No definir los materiales previamente

La falta de suministro puede detener diferentes fases del proyecto.

No comparar presupuestos correctamente

Dos presupuestos aparentemente similares pueden incluir trabajos muy diferentes.


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