Una reforma no empieza cuando llega el primer operario. Los días anteriores pueden determinar cuánto polvo acaba en tus muebles, cuántos objetos se deterioran, cuántas dudas aparecen durante la obra y cuánto tiempo se pierde buscando algo que debería haberse decidido antes.

Si vas a realizar una reforma integral, lo ideal es retirar de la vivienda todo aquello que no vaya a necesitarse durante los trabajos. Si la reforma es parcial y vas a continuar viviendo en casa, la preparación requiere algo más de planificación: habrá que separar la zona de obra de la zona habitable y proteger especialmente los recorridos utilizados por los profesionales.

Pero hay algo todavía más importante que cubrir los muebles.

Antes de comenzar deberían estar suficientemente claros qué se va a hacer, qué elementos se conservan, qué puede retirarse y quién tomará las decisiones si aparece un imprevisto.

Checklist rápido antes de empezar

Antes de que comience la obra comprueba al menos estos puntos:

Comprobación¿Listo?
Alcance de la reforma definido
Presupuesto y trabajos contratados revisados
Permisos necesarios comprobados
Objetos personales retirados
Muebles protegidos o retirados
Elementos que deben conservarse identificados
Llaves y acceso a la vivienda organizados
Agua y electricidad disponibles cuando sean necesarias
Zonas comunes protegidas si corresponde
Vecinos/comunidad avisados cuando proceda
Gestión de residuos y escombros prevista
Materiales importantes pedidos
Persona de contacto durante la obra definida
Fotografías del estado previo realizadas

No todas las reformas necesitarán exactamente lo mismo, pero esta lista evita muchos de los problemas que aparecen durante los primeros días.

Checklist para preparar una casa antes de una reforma


1. Haz fotografías antes de tocar nada

Es una tarea sencilla que merece la pena hacer.

Fotografía todas las habitaciones antes de comenzar, especialmente:

  • paredes;
  • suelos;
  • puertas;
  • ventanas;
  • muebles que permanecerán;
  • electrodomésticos;
  • zonas comunes por las que pasarán materiales y escombros.

No necesitas realizar una sesión fotográfica profesional. Lo importante es disponer de un registro visual suficientemente completo del estado anterior a la obra.

También pueden resultar útiles fotografías de cuadros eléctricos, llaves de paso y determinadas instalaciones visibles.

Un pequeño truco: graba también un vídeo

Recorre lentamente toda la vivienda con el móvil.

Una fotografía muestra lo que decidiste fotografiar. Un vídeo puede registrar accidentalmente un detalle que semanas después necesites consultar.

Guárdalo junto con la documentación de la reforma.


2. Decide qué se queda, qué se tira y qué debe conservarse

Durante una demolición hay decisiones que no deberían dejarse a la interpretación.

Por ejemplo:

“Quitamos todas las puertas excepto esta.”

Es mejor identificar físicamente la puerta que debe conservarse.

Puedes utilizar etiquetas visibles para señalar elementos como:

CONSERVAR

RETIRAR Y GUARDAR

NO TOCAR

Esto resulta especialmente útil con:

  • puertas;
  • radiadores;
  • lámparas;
  • sanitarios;
  • electrodomésticos;
  • muebles;
  • elementos decorativos;
  • carpinterías;
  • piezas que quieras reutilizar.

Una instrucción escrita y una etiqueta física reducen considerablemente la posibilidad de confusión.

Identificar elementos que deben conservarse antes de una reforma


3. ¿Hay que vaciar la casa completamente?

Si haces una reforma integral

Siempre que sea posible, sí.

Una vivienda prácticamente vacía facilita:

  • mover materiales;
  • trabajar;
  • limpiar;
  • proteger los objetos;
  • acceder a paredes y suelos;
  • reducir posibles daños.

Mover continuamente un armario de una habitación a otra no significa haberlo protegido: significa convertirlo en un obstáculo durante semanas.

Si haces una reforma parcial

Quizá no sea necesario vaciar toda la vivienda.

En ese caso conviene distinguir claramente:

zona de obra → zona de paso → zona limpia.

Cuanto más clara sea esta separación, más fácil será controlar polvo y suciedad.


4. Retira primero los objetos pequeños y de valor

No dejes objetos personales dentro de muebles pensando que estarán protegidos.

Antes de comenzar retiraría:

  • documentación;
  • dinero;
  • joyas;
  • medicamentos;
  • ordenadores;
  • dispositivos electrónicos;
  • fotografías;
  • obras de arte;
  • objetos sentimentales;
  • artículos frágiles.

También retiraría textiles siempre que sea posible:

  • cortinas;
  • alfombras;
  • cojines;
  • ropa de cama.

El polvo fino de una obra tiene una extraordinaria capacidad para terminar donde menos lo esperas.


5. ¿Qué hago con los muebles que no puedo sacar?

Si un mueble debe permanecer en la vivienda, no basta con poner una sábana encima.

Lo recomendable es protegerlo de forma adecuada al trabajo que se realizará alrededor.

Como principio general:

  1. Vacía el interior.
  2. Cierra cajones y puertas.
  3. Sepáralo de la zona de trabajo cuando sea posible.
  4. Protégelo completamente.
  5. Sella la protección cuando haya trabajos que produzcan mucho polvo.

Y cuidado con un error frecuente:

No arrastres muebles pesados sobre un suelo que vas a conservar

Moverlos sin protección puede causar más daños que la propia obra.

Cómo proteger muebles y suelo durante una reforma


6. Protege lo que no vas a reformar

Esta es probablemente la regla más importante de preparación física:

Todo elemento que vaya a conservarse y pueda resultar afectado debe identificarse y protegerse antes de empezar.

Puede incluir:

  • pavimentos;
  • ventanas;
  • puertas;
  • ascensor;
  • escaleras;
  • barandillas;
  • muebles;
  • encimeras;
  • electrodomésticos.

La protección debe adaptarse al riesgo.

No necesita la misma protección una pared frente al polvo que un suelo por el que van a pasar decenas de sacos de escombros.


7. Piensa en el recorrido de la obra

Este punto suele olvidarse.

Los profesionales no aparecen mágicamente dentro del baño.

Van a entrar por algún sitio.

Y por ese mismo recorrido pasarán:

  • personas;
  • herramientas;
  • materiales;
  • sacos;
  • escombros.

Imagina una reforma de baño situada al final de un pasillo.

Aunque únicamente reformes 5 m² de baño, el pasillo forma parte indirectamente de la obra porque será utilizado constantemente.

Por tanto, la protección debería pensarse siguiendo el recorrido:

entrada → pasillo → habitación en reforma.

No solamente la habitación.


8. ¿Qué hacer con el agua y la electricidad?

No desconectes suministros por tu cuenta simplemente porque la vivienda estará vacía.

Durante una reforma pueden ser necesarios para trabajar.

Los profesionales pueden necesitar:

  • electricidad para herramientas;
  • iluminación;
  • agua;
  • comprobaciones de instalaciones.

Otra cosa diferente es que determinadas fases necesiten cortar temporalmente alguno de los suministros.

Por eso debería acordarse previamente quién controla las llaves de paso y el cuadro eléctrico y cuándo se realizarán los cortes necesarios.

Antes de empezar localiza

  • cuadro eléctrico;
  • interruptor general;
  • llaves de paso;
  • contador cuando sea relevante.

Y asegúrate de que sean accesibles.

No coloques veinte cajas delante de la llave de paso del agua.


9. Si vives en una comunidad, prepara también lo que está fuera de tu casa

Una reforma de piso no afecta únicamente al interior de la vivienda.

Los materiales y residuos pueden atravesar:

  • portal;
  • ascensor;
  • escaleras;
  • pasillos comunitarios.

Además, determinadas obras pueden requerir comunicaciones, permisos o autorizaciones dependiendo de la actuación y de las circunstancias del inmueble.

Por eso conviene comprobar previamente:

  • normas de la comunidad;
  • horarios establecidos;
  • uso del ascensor;
  • protección de zonas comunes;
  • ubicación autorizada para determinados elementos o residuos;
  • actuaciones que puedan afectar a elementos comunes.

Y, cuando corresponda, avisar a los vecinos con antelación.

Una comunicación sencilla puede evitar bastantes conflictos.


10. Deja resuelto cómo saldrán los escombros

En una reforma integral se genera una cantidad considerable de residuos.

No debería llegar el primer día de demolición sin saber cómo se van a gestionar.

La empresa responsable debe organizar el sistema correspondiente según la obra y la normativa aplicable.

Pero como propietario es conveniente conocer:

  • quién se encarga;
  • qué está incluido en el presupuesto;
  • cómo se retirarán;
  • si se utilizarán contenedores o sacos;
  • dónde se ubicarán cuando corresponda.

No des por hecho que “retirada de escombros” está incluida simplemente porque parece lógica. Cómo saber si un presupuesto de reforma está bien hecho.


11. Comprueba que los materiales críticos estén pedidos

Imagina que comienza la reforma el lunes.

Se demuele, se modifican instalaciones y todo avanza correctamente.

Tres semanas después llega el momento de colocar un elemento y descubres que tiene seis semanas de entrega.

La obra puede quedar condicionada por una decisión que debería haberse tomado antes de empezar.

Por eso conviene clasificar los materiales en dos grupos:

Materiales fácilmente disponibles

Productos habituales que pueden obtenerse rápidamente.

Elementos con plazo de entrega

Por ejemplo, dependiendo del proveedor y del proyecto:

  • ventanas;
  • puertas;
  • cocina;
  • encimeras;
  • determinados sanitarios;
  • muebles a medida;
  • revestimientos especiales.

No significa que todo tenga que estar almacenado en casa antes de demoler.

Significa que los plazos de suministro deben formar parte del calendario.

Cuánto tarda una reforma integral


12. No compres todos los materiales por tu cuenta sin coordinarlo

Comprar materiales personalmente puede parecer una buena forma de controlar el presupuesto.

Pero existe un problema.

Debes conocer exactamente:

  • cantidad;
  • formato;
  • compatibilidad;
  • medidas;
  • pérdidas;
  • piezas especiales;
  • momento en que se necesitan.

Comprar veinte cajas de un revestimiento que luego no es adecuado puede salir bastante más caro que haber coordinado la compra desde el principio.

Cuando el propietario suministre materiales, debería quedar claro también quién responde de comprobar cantidades y compatibilidad.


13. Decide quién tendrá las llaves

Parece un detalle administrativo.

No lo es.

Antes de comenzar debe quedar claro:

  • quién puede acceder;
  • quién tiene copias de las llaves;
  • quién abre y cierra;
  • qué ocurre si necesitas entrar;
  • cómo se gestiona una emergencia.

Si vas a cambiar la cerradura después de la reforma, puedes incluso valorar utilizar durante la obra una solución temporal adecuada a las circunstancias.


14. Establece una única persona de contacto

Una reforma puede involucrar a:

  • propietario;
  • pareja;
  • arquitecto;
  • interiorista;
  • jefe de obra;
  • albañil;
  • electricista;
  • fontanero.

Y aparece un problema clásico.

Una persona dice A.

Otra dice B.

Un profesional recibe ambas instrucciones.

¿Cuál ejecuta?

Siempre que sea posible debería existir una persona claramente responsable de transmitir o validar las decisiones.

Esto es especialmente importante cuando hay varios propietarios.


15. Decide cómo se aprobarán los cambios

Durante una reforma pueden aparecer modificaciones.

La forma peligrosa de gestionarlas es:

“Sí, hazlo y ya veremos.”

La forma más ordenada es conocer antes:

qué cambia → cuánto cuesta → cuánto afecta al plazo → quién lo aprueba.

No hace falta convertir cada pequeño ajuste en un procedimiento burocrático, pero las modificaciones relevantes deberían quedar claras.

Esto reduce uno de los principales focos de conflicto: que propietario y profesional recuerden de forma diferente lo acordado.


16. Prepara un pequeño archivo de la reforma

No necesitas un sistema complicado.

Puede ser una carpeta física, digital o ambas.

Yo guardaría:

  • presupuesto aceptado;
  • contrato;
  • planos;
  • permisos;
  • fotografías previas;
  • facturas;
  • fichas de materiales;
  • garantías;
  • cambios aprobados;
  • comunicaciones relevantes.

Y añadiría una carpeta que mucha gente olvida:

Fotografías de instalaciones antes de cerrar paredes

Si tienes oportunidad, conserva imágenes de tuberías, cableado y conducciones antes de que queden ocultos.

Años después pueden resultar extremadamente útiles.

Fotografiar instalaciones antes de cerrar paredes durante una reforma


17. ¿Qué hacer el día antes de empezar?

Aquí dejaría una lista extremadamente práctica.

La noche anterior comprueba:

☐ Vivienda suficientemente vacía
☐ Objetos valiosos retirados
☐ Elementos a conservar identificados
☐ Protecciones instaladas
☐ Accesos despejados
☐ Llaves preparadas
☐ Agua accesible
☐ Electricidad disponible
☐ Cuadro eléctrico accesible
☐ Llave general del agua localizada
☐ Zonas comunes preparadas cuando corresponda
☐ Vecinos/comunidad avisados si procede
☐ Primeros materiales coordinados
☐ Persona responsable de contacto definida
☐ Fotografías del estado inicial realizadas

Y después haría una última cosa:

recorrer la vivienda con el responsable de la obra antes de comenzar la demolición.

Diez minutos recorriendo juntos la casa pueden evitar una interpretación incorrecta que después cueste cientos de euros.


¿Debo abandonar la vivienda durante una reforma?

Depende del alcance.

Una pequeña intervención localizada puede ser compatible con seguir viviendo en casa.

Una reforma integral con demoliciones, instalaciones, polvo, cortes de suministro y varias habitaciones inutilizadas es muy diferente.

No valores únicamente:

“¿Tengo una habitación donde dormir?”

Pregúntate también:

  • ¿tendré baño operativo?
  • ¿tendré cocina?
  • ¿habrá agua?
  • ¿habrá electricidad?
  • ¿qué nivel de polvo y ruido habrá?
  • ¿puedo acceder de forma segura?
  • ¿hay niños o mascotas?
  • ¿cuánto durará esta situación?

Precisamente por eso este tema merece un artículo independiente.

➜ ¿Se puede vivir en una casa durante una reforma integral?


Errores frecuentes al preparar una vivienda para reformarla

Dejar “unas pocas cosas” en cada habitación

Cuando comienza la obra esas pocas cosas acaban moviéndose continuamente.

Proteger solo la habitación reformada

Olvida las zonas de paso.

No identificar lo que debe conservarse

Una instrucción verbal puede malinterpretarse.

Guardar objetos valiosos en un armario

La mejor protección es retirarlos de la vivienda.

Dar de baja los suministros demasiado pronto

La obra puede necesitarlos.

No comprobar los plazos de los materiales

Puede generar semanas de espera.

No hacer fotografías

Después resulta mucho más difícil recordar cómo estaba exactamente cada elemento.

Dar instrucciones diferentes a distintos profesionales

Centraliza las decisiones.


La preparación correcta no consiste solo en cubrir muebles

Cuando pensamos en cómo preparar una casa para una reforma, solemos imaginar plástico, cartón, cajas y cinta adhesiva.

Eso es únicamente una parte.

Preparar correctamente una vivienda significa que, cuando llegue el primer día de obra, estén resueltas tres cosas:

La casa: vacía, accesible y protegida.

La reforma: suficientemente definida y con los materiales importantes coordinados.

Las personas: sabiendo quién decide, quién accede y cómo se gestionan los cambios.

Cuantas menos decisiones básicas tengan que improvisarse durante la ejecución, más fácil será mantener el proyecto bajo control.

Si todavía estás organizando el proyecto, empieza por nuestra guía sobre cómo planificar una reforma integral paso a paso. Si ya tienes el proyecto definido, también te interesa conocer el orden correcto de una reforma y cuánto puede tardar una reforma integral.